Mi reciente viaje a la República Popular China representó una experiencia reveladora desde una mirada empresarial y estratégica. Recorrer la Gran Muralla China no solo permite apreciar una de las obras más emblemáticas de la humanidad, sino también reflexionar sobre la planificación, la disciplina y la visión de largo plazo que sostienen a las grandes naciones y economías. La imagen corresponde al tramo turístico de Badaling, ubicado en la zona montañosa cercana a Beijing, uno de los sectores más concurridos por visitantes internacionales. Este entorno imponente deja valiosas lecciones para el mundo empresarial: pensar en grande, invertir con visión estratégica y construir proyectos sólidos que trasciendan el tiempo, principios plenamente aplicables al desarrollo económico y productivo de nuestra región y del país.